Mostrando entradas con la etiqueta Miscelánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miscelánea. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de octubre de 2011

Two n' a half men: A propósito del humor y Charly Sheen (2da parte)

Nos había quedado claro que el humor cumple, aún, un papel importante en la perpetuación de la especie  (o en el conjunto de actos que llevan a tal perpetuación, que es lo que, al final, nos importa).

Pero no malinterprete, buen lector, el real potencial de la risa. No deje que la esperanza se apodere de su alma y se refleje en ese gesto de satisfacción que empieza a aflorar en su rostro y que amenaza con llegar de una oreja a la otra. El humor, mi buen amigo, es considerado sexy, dulce, encantador, interesante, agradable y hasta masculino, pero  siempre y cuando provenga de las cuerdas vocales de un hombre, al menos, medianamente atractivo.

Olvídese, entonces, de comprar su colección de "Condorito de Oro", su "Manual de Chascarrillos ilustrados" o la última edición de "Sarcasmo para Dummies", con el propósito de convertirse en una especie de James Bond del buen humor. A lo mucho podrá, dolido lector, aspirar a ser el amigo gracioso, infaltable en toda reunión social; o, a trabajar como guionista para el Comedy Central.

Es duro decirlo, pero como elemento de conquista, lo único que suple (y con creces, si me permiten) a una imagen atractiva, es el dinero. Todo lo demás, incluyendo nuestra capacidad para hacer reír a la más agraciada de las féminas, no tiene la menor utilidad si no viene acompañado de unos abdominales de acero o de unos grandes ojos azules.

viernes, 3 de junio de 2011

El Cuarto de los Marginados y el Periódico de a China se unen contra los falsos ídolos (y contra los verdaderos)

Hace mucho tiempo empecé a tener reparos frente al activismo humanitario, hacia la corrección política y hacia los movimientos sociales que propugnan la igualdad. Y no es porque el cinismo se haya apoderado de mis convicciones y considere que el deterioro del medio ambiente, el maltrato desmedido a los animales, el racismo o la miseria -entre muchos otros-  deban ignorarse y que deba mirar para otro lado mientras disfruto las mieles de mi egoísmo. 

Hablamos mucho de evolución pero parece que, por lo menos la mitad del mundo, se hubiera detenido en el tiempo. Es lamentable que mientras, luego de millonarias campañas publicitarias, un puñado de neo yuppies esperen ansiosos la llegada de la IPad 2 a las Apple Stores, para ser los primeros en disfrutar del nuevo capricho tecnológico mientras que, para un quinto de nuestra población, el tener un cuaderno y un lápiz son lujos tan asequibles como el agua Evian. Ni hablar del asco que me produce esa otra campaña que asegura "que todo peruano por el solo hecho de serlo, tiene derecho a comer rico" y, por tanto, se llevan al más famoso cocinero nacional, Gastón Acurio, a prepararle una pachamanca a los estadounidenses de Perú-Nebraska, mientras en el Ande, verdaderamente, peruano, miles se mueren de hambre y de frío. 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Casi Otra Tribu Urbana: Los Tontos Útiles

Es imposible fijar un hábitat específico donde podamos hallar al tonto útil. Se encuentra cómodo en casi cualquier entorno natural o artificial. Me atrevería a asegurar que es una especie endémica, pero, quizás, con una mayor densidad poblacional entre adolescentes, políticos y credos religiosos.

El tonto útil está, siempre, dispuesto a sacrificarse por "elevados ideales" que, a cualquiera a quien no se le haya extirpado el gen del realismo, harían partirse de risa como diciendo: ¿Realmente me consideras tan estúpido como para siquiera tomar en serio aquello que me estás proponiendo?. No hay empresa imposible para él. Ni actos irracionales, inútiles o superficiales. Para el tonto útil cualquier momento es bueno para ser un héroe o para sacrificarse por amor o para apoyar a un militar golpista que asegura que lo hace para defender la democracia.

viernes, 20 de mayo de 2011

Y el nuevo Presidente es: ¡Tongo!

En realidad, los verdaderos finalistas son mucho peores;  pues, al menos, el seboso ¿políglota? que les presentamos hoy, causa risa y, no sólo, vergüenza ajena, cosa que no podemos decir de Ollanta Humala o Keiko Fujimori. Como no queremos que las desgracias del Tahuantinsuyo interrumpan nuestro deber de brindar solaz al mundo, la sección de política peruana se ha mudado al Cuarto de los Marginados, por lo que terminaremos diciendo que si Tongo fuera presidente, "Al Perú, no lo para nadie".

miércoles, 4 de mayo de 2011

De Rockys y Terminators a Obamas y Papas Beatos: Los Torcidos Senderos de la Admiración

La nostalgia ha transformado a los ochentas en una época, por lo menos, mágica. La música, la vestimenta -hasta las zapatillas Converse- han hecho un exitoso retorno a la moda. La joven Madonna ha vuelto a la vida convertida en Lady Gaga y los revivals y conciertos de reencuentro causan furor por donde se presente. Los remakes fílmicos y televisivos de viejos hits, son cotidianos y hasta Stallone se mantiene vigente con sus infinitos Rockys y Rambos

Uno de los factores de la gran acogida popular de aquella "colorida" década en las nuevas generaciones, es la existencia de héroes para todo el público. Esos modélicos personajes se acostaban con cientos de hermosas mujeres sin protección de látex alguna -y aunque las amaban durante todo un capítulo, no se comprometían; eran capaces de destruir ejércitos completos de malos muy malos, sin rasguñarse siquiera; no tenían castrantes fijaciones metrosexuales (ni siquiera Fast o Michael Knight desperdiciaban su tiempo en gimnasios o su dinero en cremas antiarrugas)

Eran fuertes; decididos; no tenían conflictos morales ni crisis existenciales; no cuestionaban su lugar en el mundo ni si sus métodos de impartir justicia dañaban la capa de ozono; eran buenos buenos y sus enemigos, malos malos, sin mucho más que elucubrar; ninguno hubiera tenido adicciones químicas, neurosis o agorafobia.

Eran, en suma, personajes dignos de admirar y todos lo hacían. No cabía la posibilidad de pensar que, quizás, Mac Gyver violaba múltiples derechos de propiedad industrial con sus inventos, puesto que no pagaban regalías al autor de las patentes. Hannibal Smith no se moría de cáncer ni pensaba en dejar los inmensos habanos de cada capítulo. Marty Mc Fly siempre tendría un Biff Tanen en cualquier época de la historia y las gemelas Olsen no pensaban ser millonarias y disfuncionales sino, una sola niña dulce rodeada de familiares sin un gramo de maldad en sus seres.

Incluso los líderes políticos alcanzaban alturas mitológicas, como la Dama de Hierro: Margaret Tatcher o el Actor-Presidente: Ronald Reagan. Tiempos en que la voz cantante en política la tenían personas como Lech Walesa y otros, como Bono, era cantantes a secas. 

En la música, el glam se había apoderado, incluso, del metal y parecía que "el mundo libre" se encaminaba a una era de prosperidad indiscutible, donde hasta el triunfo contra los demoníacos soviéticos era posible.

Pero llegaron los noventas. La caída del muro y de la Unión Soviética, dejaron a Occidente sin enemigo colectivo. Hasta los violentos genocidas de Sendero Luminoso y otros grupos guerrilleros latinoamericanos fueron controlados y el libre mercado campeó a sus anchas por el tercer mundo, pero la gente no bailaba en las calles coreografías improvisadas sino que se seguía muriendo de hambre. África se hacía más pobre y más violenta. Se recortaban derechos laborales para alcanzar una enorme productividad para "seguir progresando" ¿Y a quién se podía culpar al no haber enemigo común? La muerte de Cobain reafirmó que la fama y la fortuna no dan felicidad y, peor aún, parece que las drogas tampoco. 

La televisión y el cine reflejaban el desencanto que se empezaba a vivir en las calles. ¿Contra quién luchamos? Nadie tenía una respuesta. -Luchamos contra nosotros mismos -nunca es una respuesta que alguien quiera escuchar. Casi sin darnos cuenta, el mundo se volvió cínico. Hasta los superhéroes empezaron a conflictuarse, a dudar de sus motivaciones altruístas. 

De pronto, los niños ya no tenían valores claros. El viejo -y efectivo- modelo tradicional de adquisición moral que se resume en: "Eso es bueno porque sí" y "Eso es malo porque yo lo digo", empezaba a fallar. Incluso se plantearon custionamientos tan antinaturales (hasta para los hippies y comunistas ortodoxos) como ¿Vale la pena? ¿Existen realmente el bien y el mal? ¿Tendrán sentido nuestras vidas?, lo que lleva a pensar cosas del tipo: "Lo que me ofrecen puede que sea tan malo como lo que ya tengo, así que me da igual", con lo cual la presencia del ser humano como especie dominante en la Tierra, se ponía -por primera vez en miles de años- en duda. 
Pero llegó el nuevo milenio, y el hombre -sabedor de su fragilidad ante la ausencia de modelos éticos y sociales- decidó buscar paradigmas de emergencia: "Los musulmanes son los malos malos y los cristianos los buenos buenos", "El estado de bienestar es comunista", "Obama es tan bueno e inteligente que se merece un Premio Nobel de la Paz así haya hecho sus propias y personalísimas aportaciones a las diversas guerras estadounidense en el mundo", "hay que santificar al Papa peregrino, pues ha viajado mucho y de  joven era portero de un club de fútbol y tenía mucho talento y eso demuestra su cercanía a Dios", "America's Next Top Model" nos dará íconos de moda, que dejarán en vergüenza a las Claudias Schiffers del ayer". "El Opus y/o el celibato son opciones de vida razonables".

Y es así, que en pleno siglo XXI, cuando Asimov y tantos otros ya nos tenían colonizando el espacio, seguimos emocionándonos con la "Boda Real" de toda la vida; seguimos lanzando cohetes mientras nos abrazamos jubilosos ante la muerte de "el enemigo de la humanidad número uno de turno", asesinado a la vieja usanza de la CIA y se regalan premios Nóbeles y reelecciones a quienes las ordenan. 

Es que -por mucho desarrollo y evoluciones varias- el mundo necesita héroes, esperanzas, enemigos, aliados, grupos a quienes hay que envidiar y otros a quienes hay que compadecer. Y, claro, un grupo de personas con quienes chismorrear sobre otras personas (Cortesía de las redes sociales). De lo contrario terminaríamos por darnos cuenta de la intrascendencia de nuestras vidas, e incluso optaríamos por la pastilla roja de Matrix, y hasta nos atreveríamos a pensar.

viernes, 11 de marzo de 2011

Terremoto en Japón: Por fin un desastre en 2011, para que los medios se regodeen con el rating

Probablemente una de las experiencias más aterradoras en la vida, sea vivir un terremoto de la magnitud del ocurrido hoy (11 de marzo) en Japón. La sensación de saber que la muerte te está sacudiendo como si tratara de despertarte de una pesadilla debe ser probablemente una sensación que no te vuelva a abandonar hasta tu último suspiro de consciencia. 

En Latinoamérica sufrimos movimientos telúricos con mucha frecuencia, los que suelen tener efectos más desastrosos que en países mucho mejor preparados para ello que los nuestros. Las cifras de menos de cien muertos, a pesar de la magnitud de 8,9 grados Richter, palidece ante cifras como las del terremoto de 1970 en Huaraz en la sierra central peruana, que cobró 75 000 víctimas (7,9 grados Richter), o el de Chillán en Chile (1930), con 30 000 muertos. Justamente este último país es el que ha tenido el terremoto de mayor intensidad registrado en la Historia, al sur del país, cerca a la ciudad de Valvidia (9,5 grados Richter), que ocasionó más de 6 000 muertes. El terrible terremoto en la ciudad de México ocasionó más de 10 000 víctimas, a pesar de haber tenido una magnitud de "apenas" 8,1 grados Richter. ¿Imaginan lo que podría suceder con uno que tuviera la fuerza del japonés, en esa misma ciudad, o en Santiago o Lima?

jueves, 10 de marzo de 2011

Especial Zombie (1): Es que son la muerrrrrrrrrte

Durante buena parte del siglo XX, el monstruo que reinaba en el panteón del terror, era -sin lugar a dudas- el vampiro; y, siendo más específicos, el conde Drácula, aunque el Universo vampírico no se limitara sólo a él. En aquellos tiempos floreció, en la cultura popular, una gran cantidad de historias, relatos, novelas, películas, que enriquecieron el mito y lo convirtieron en el personaje principal y recurrente de las pesadillas de los niños y en un engrosador de billeteras, nada desdeñable, para quienes lucraban con este ser de la noche (Desde los estudios hollywoodenses, hasta una ciudad completa como New Orleans y sus tours vampíricos, pasando por escritores como Anne Rice o Richard Matheson).

Pero el mundo sigue girando, las cosas cambian, y este nuevo siglo ha convertido al vampiro en un ultra humano poderoso de nobles sentimientos. Una especie de Súperman con colmillos, piel pálida y abdominales de acero. ¿Es que ahora los engendros del infierno se pasan media vida en el gimnasio? En la actualidad, los vampiros se encandilan a adolescentes y se han convertirdo en paradigmas físicos de la cultura light. ¡Ya no matan a nadie! ¡Ni siquiera existe la posibilidad de que un niño se asuste de ellos!

jueves, 24 de febrero de 2011

Prejuicios: Siempre eres tú el que los tiene ¡No yo!

Una de las características indiscutibles del ser humano, es su capacidad de discriminar a los demás. Es como el poder sonreír. Todos discriminamos. Todos cargamos prejuicios desde el momento mismo en que somos conscientes de nuestra existencia individual. Ya de pequeños consideramos que, aparte de nuestros padres, todos los demás son feos y extraños que, aunque nos hagan caritas, sabemos que si pudieran nos comerían con papas y ensalada.

Este germen de la discriminación se va puliendo poco a poco. Son particularmente importantes, en esta educación del prejuicio, nuestra familia, la escuela y el entorno social cercano.

sábado, 29 de enero de 2011

Leusemia: Al colegio no voy más, ni al baile de promoción

La vida es una historia que jamás puede tener un final feliz. Por mucho que seas un modelo de éxito y la suerte te sonría en el plano económico, sentimental, sexual, profesional, místico o lo que sea que consideres importante, terminarás muriendo. Muchas veces, con un penoso paso por la vejez. Es inevitable: Cada día que pasa te acercas un poco más a ese dramático final de película coreana. No existe nada más falso que "Y vivió feliz por toda la eternidad", ni siquiera un modesto "Y vivió mediocremente por siempre". 

Pero el ser humano tiene a su favor que no es muy dado a pensar en términos tan contundentes. La esperanza de "una vida plena y feliz" casi nunca contempla una muerte simple y definitiva como cualquier otra y la "realización" de metas e ideales varios, cumple efectivamente con su función de placebo. 

viernes, 22 de octubre de 2010

El Porqué de la Cosas: Cuando te explican así, no hay quien no entienda la vida

La publicidad se ha apoderado del mundo. Ya es prehistórico pensar que compramos algo por su calidad, mucho menos por su durabilidad y, cada vez menos, por su utilidad. El dominio mental que en algún momento intentaron lograr, con muy modesto éxito, Stalin, Hitler, McCarthy, Escrivá de Balaguer o los Backstreet Boys, no tiene punto de comparación a la increíble manipulación a la que nos someten las agencias creativas. Creemos en lo que quieren que creamos, deseamos lo que desean que deseemos. Amamos, sufrimos, nos alegramos por aquello que el comercial de turno nos enseña. Somos unos mansos corderos y los pastores dirigen –inexorablemente- al rebaño al centro comercial.

martes, 19 de octubre de 2010

Reymond: El Manco que siempre tropieza con la misma piedra

Cayendo como todo un Ronaldo
No es frecuente que aquel que ha sido bendecido por los dioses con una habilidad por encima de lo común termine justificando dicho regalo divino con la adecuada dosis de esfuerzo y constancia que le permitan elevarse sobre una mediocridad que -por otro lado- si alcanzaran sin mayor apuro. Es que cuando algo se te hace demasiado fácil y sabes -y los demás también- que eres mejor que ellos, pues harás como el conejo y te quedaras dormido (generalmente por culpa de excesivas dosis de alcohol, drogas y sexo) hasta que las diligentes, perseverantes y lentas tortugas no solo te hayan ganado la carrera, sino también hayan copado los puestos laborales a los que aspiras ahora que despertaste de tus sueños de grandeza con una inmensa resaca condimentada con necesidades materiales urgentes. 

jueves, 7 de octubre de 2010

El Nobel y Vargas Llosa: Nuevo puñetazo a Garcia Marquez


Mario mostrando su cosmopolitismo
Uno a uno se van cayendo los fundamentos en que sostenía mi vida: Los campeones mundiales son los de siempre; no existe Dios; Michael Jackson sigue vivo; y, Vargas Llosa jamás ganará el premio Nobel.

Pero hoy uno más de mis cimientos se ha desecho cual puñado de arena lanzado al viento. Apenas oí la noticia, sentí cómo la dolorosa verdad me oprimía el pecho: Ya no seré el primer peruano galardonado con el Nobel de Literatura. Peor aún: Ya no seré el primer arequipeño en ganarlo. El golpe ha sido tan fuerte para mi ego que hasta he decidido abandonar el taller de poesía patriótica en el que me había inscrito. ¡No más odas a la blanquirroja, ni a Santa Rosita de Lima! ¡No más sonetos a las glorias futbolísticas de nuestra nación! ¡No más jingles promocionales para candidatos a alguna alcaldía!

viernes, 1 de octubre de 2010

Sarah Murdoch: Y la ganadora es ...

Equivocarse es humano. Es la característica que nos distingue tanto de Dios como de los animales. Los errores son la forma en que entramos en contacto con nuestra naturaleza más primitiva; aquella que nos hizo descubrir la manera de amansar al fuego luego de quemarnos por años los pulgares, de cultivar la tierra luego de sembrar su buena cantidad de tempestades. De no ser por el error de una Eva al recomendar frutas y de un Adán en al escogerla, aún seguiríamos regodeándonos en el aburrimiento de nuestro paraíso.

lunes, 20 de septiembre de 2010

El Comercial del Bocón y la Corrección Política


Podemos soportar que gran parte de la población mundial se muera -literalmente- de hambre. Que casi toda la población africana, sudamericana y asiática no vaya a acceder jamás a una educación comparable a la de un paìs pobre europeo. Podemos soportar guerras civiles y el terrorismo. Podemos soportar que los Estados Unidos utilicen la excusa sempiterna de su fundamentalismo democrático para intervenir militarmente, un día si y otro también, los países que quieran. Podemos soportar la crisis económica y los rescates financieros que -naturalmente- sólo benefician a quien no pasará a engrosar la lista de los muertos de hambre. Podemos soportar muchas cosas, porque qué le vamos a hacer: la vida no es fácil.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Elogio de la danza

No se me da bien bailar. Cuando es inevitable empuño las manos, apreto los dientes, tuerzo las piernas, cojeo, embisto, sacudo. Puede parecer increíble, sobre todo si conocen mi complexión atlética y mi afición a los deportes de aventura. El cigarrillo –mi viejo amigo y colaborador– apenas si ha hecho mella en mi estructura muscular, y ha generado, más bien, nuevas vías de circulación por donde se difunde la sangre avivada benéficamente por la nicotina. Es, por tanto, natural mi predilección por los programas de baile. Cierto mecanismo de compensación me obliga a consumir devotamente cuanto concurso aparece en la TV. Así, he seguido con fascinación los agraciados y sutiles movimientos del Puma Carranza en El Gran Show. Y la incomparable música de los Hermanos Yaipén –bellamente corografiada por Maricarmen Marín o Roberto Martínez– me ha provocado sucesivos colapsos nerviosos explicados solamente por los insondables misterios del arte.

lunes, 23 de agosto de 2010

Capitán Harlock-Raimar: ¿Y ahora, quién podrá defendernos?

El mundo entero parece rendirse incondicionalmente a aquel viejo adagio que reza: "Todo tiempo pasado fue mejor". Hace un tiempo ya, se vive un revival cultural, un "regreso al futuro" en la cultura popular. Incluso un film protagonizado por los grandes de los ochentas: Stallone, Schwarzenegger, Bruce Willis (es decir, el Hollywood Planet al completo) es la última sensación de taquilla en los Estados Unidos. Las adaptaciones de antiguos éxitos son innumerables. Año a año asistimos a la resurreción de Freddy, Jason, Predador, Transformers, el Grupo A (o Los Magníficos), o lo que sea que alguna vez haya tenido éxito en el pasado.

sábado, 14 de agosto de 2010

El día del Apocalipsis: Un Zombie bueno, es un zombie muerto

Casi todos los placeres en la vida, como el sexo o las drogas, tienen dos únicos destinos: o nos aburren y hastían soberanamente -al punto de abandonarlos del todo- o nos volvemos adictos a ellos. No hay amor que dure cien años ni banquete que no aburra al cuarto plato. Ni siquiera existe una barra libre que en pocas horas no nos asquee o nos deje borrachos. El disfrute casi siempre es efímero. Son muy pocas las cosas que nos gustan que verdaderamente resistan el paso del tiempo y una exposición sensorial constante.

viernes, 23 de julio de 2010

Sex and the City 2 – Amiguis Forever

La RAE define la amistad como el “afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”. La parquedad de la definición se entiende porque la Academia de la Lengua está formada en su mayoría por una panda de amargados que se pasan el día mirándose el ombligo sin molestarse en entender que la amistad entre mujeres ha evolucionado a la rapidez que las comunicaciones globales.

En la actualidad dicho sentimiento posee grados, matices, sutilezas que para unos intelectuales pretenciosos son imposibles de comprender. Pero para nosotros que tenemos hiperdesarrollado nuestro sentido femenino al punto de poseer doble cromosoma X, aparte del Y (síndrome conocido como de Klinefelter), introducirnos en la mente de una mujer es tan sencillo como hacerlo en su habitación (más facil aún porque para esto no necesitamos emborracharlas). Es por ello que sabemos que -en la jerarquía de la amistad- el tope, el cúlmen, el tocar el cielo con las manos, el equivalente emocional al sexo entre siameses, es cuando una dama puede abrazar tiernamente a otra por la espalda y referirse a ella como su “AMIGUIS” (largo camino que puede lleva hasta dos semanas luego de conocerse).

Una amiga no es una verdadera amiga hasta que no se hace tu AMIGUIS. Sólo allí no tendrás reparos en confesarle cual es el tamaño exacto del miembro viril de tu novio o el color y densidad de las heces fecales de la mañana del domingo luego de una noche loca de cócteles. Hasta ese momento apenas habrás tenido la confianza justa para contarle tu vida a grandes rasgos, obviando detalles tan cruciales que sólo se pueden confiar a una amiguis (como el número de tu talla de sujetador cuando tenías trece años o el nombre del gato de la tía Juana que se murió de penita porque el tío Beto la dejó).

Una vez que alcanzas a ser la “amiguis” de alguien ya nunca más estarás sola (la amiguistad es apenas un poco menos duradera que el amor absoluto) y pasas a formar parte de algo más grande. Ya no eres tú, eres un nuevo ser denominado “Nosotras”, que puede estar formado por dos o más células. Es muy importante saber que cuando eres parte de tal organismo, el todo es más importante que las partes. Se convierten en una especie de Gaia en que tus pensamientos son los de las demás, tus problemas los de las demás (y como tal, deben discutirlos, especialmente cuando tú no te encuentres presente ya que puedes hacerles perder objetividad al momento de dictaminar el juicio moral adecuado). Las amiguis comparten pasatiempos, pensamientos, gustos, se mimetizan como la microsociedad perfecta que son para alcanzar el bien común.

El siguiente diálogo escuchado de paso, y transcrito literalmente -sólo obviando los nombres- dará ciertos alcances para entender el mecanismo de funcionamiento de la amiguistad:

AMIGUIS 1: A que no sabes? Amiguis 3 ha vuelto con el novio?
AMIGUIS 2: Con Pepe? Pero si la hacía sufrir tanto
AMIGUIS 1: Es que ya sabes como es ella, además como es un poco feita a veces tiene que aguantar no más. No vaya a ser que se le escape.
AMIGUIS 2: Sí, pobre, pero no hay que negar que es muy buena, aunque también un poco tontita para creerle a ese Pepe que parece tan vivo, ¿No?
AMIGUIS 1: No parece: ¡Es!. Imagínate que el otro día me lo encontré en la calle y me dijo para ir a tomar un trago
AMIGUIS 2: No te puedo creer. Y tú que hiciste?
AMIGUIS 1: Pues le dije que sí, pero sólo para saber hasta donde iba a tratar de llegar sabiendo que soy amiguis de su novia
AMIGUIS 2: ¡Descarado! ¡Querer intentar algo con la amiguis de su novia! ¡Es que los hombres son todos unos sinvergüenzas!
AMIGUIS 1: Sí, por suerte nos tenemos a nosotras para poder confiar de verdad. (Suspiro y abrazo amiguistoso de rigor)
AMIGUIS 2: Y que pasó con él?
AMIGUIS 1: Nada, que se hacía el amable, el gracioso. Hasta me invitó a comer, tomamos unos tragos, luego fuimos a bailar.
AMIGUIS 2: Se fueron a bailar?
AMIGUIS 1: Es que quería saber hasta dónde pensaba llegar ese conchudo
AMIGUIS 2: Claro, porque Amiguis 3 tiene que saber que clase de hombre es ése.
AMIGUIS 1: Y luego no se qué me pasó. ¡Seguro me puso algo en alguno de los 14 margaritas que me tomé! Porque cuando me di cuenta estaba en su cama.
AMIGUIS 2: ¡No te puedo creer!
AMIGUIS 1: Me moría de la culpabilidad.
AMIGUIS 2: Pero no fue tu culpa, sino del desgraciado ese que te emborrachó.
AMIGUIS 1: ¡Seguro le puso algo al trago!
AMIGUIS 2: ¡A cuantas les hará lo mismo! ¡Pobre nuestra amiguis!
AMIGUIS 1: Pero ahora no puedo contarle nada a Amiguis 3 porque como le ve la cara a ese desgraciado, hasta puede pensar que yo quise hacerlo con él.
AMIGUIS 2: Es que ese maldito le ha lavado el cerebro y ella le cree todas sus patrañas.
AMIGUIS 1: Exacto. Entonces mejor no le digo nada para no pelearnos porque lo más importante es nuestra amiguistad.
AMIGUIS 2: Tienes mucha razón (nuevo suspiro y abrazo amiguistoso). Es que la Amiguis 3 es muy influenciable. A veces hasta pienso que no nos ve tan amiguis como nosotras, a ella.
AMIGUIS 1: Este sábado me voy a encontrar con él y allí sí me va escuchar, le voy a cantar sus cuatro verdades.
AMIGUIS 2: Bien hecho. (luego de un par de segundos de reflexión). ¿Si eso te pasara con mi novio, a mi si me contarías, no?
AMIGUIS 1: Claro que sí. Porque nosotras somos las mejores amiguis y nos tenemos que contar todo, pues.
AMIGUIS 2: ¡Claro amiguiiiiiisssss! (nuevo suspiro y abrazo amiguistoso). Oye ... y ¿de que porte lo tiene?

H. P.

sábado, 26 de junio de 2010

Parecidos de familia

Uno comprende mejor lo que ha visto dos veces. Es señal de prudencia, sin duda. También signo de lucidez y carácter. Una mujer, un libro, una canción –por ejemplo– pronto nos decepcionan o nos asombran. Toma su tiempo darse cuenta de que estábamos equivocados. Y toma más tiempo reparar en que no lo estábamos. Digamos, pues, que es parte de nuestra condición de seres circunstanciales volver sobre las cosas, observarlas de nuevo, encontrarse otra vez en los mismos sitios haciendo lo mismo de la misma forma. Y todo –naturalmente– para nada, o para casi nada.

Hay algo –entendámonos– que nos impulsa a la repetición. Algo que sobrepasa la prudencia. Nos sentimos seguros frecuentando los mismos lugares, hablando con nuestros viejos amigos. Necesitamos hábitos, vicios, reiteraciones. El mundo –aún cuando nos emocione viajar y descubrir experiencias nuevas– requiere, para su cabal funcionamiento, volverse familiar, conocido, predecible. Sabemos quiénes somos y lo que queremos; y lo que somos y queremos es, a fin de cuentas, lo de siempre.

En la repetición está el gusto, dicen. Ello explica que obsesivamente consumamos remakes de hace 20, 30 ó 40 años. Como los episodios de El Chavo emitidos desde 1973 (y actualizados en su versión animada). Como los dibujos de Disney masificados por más de medio siglo. Como las siete películas de Batman. Como las 21 temporadas de los Simpsons. Como las telenovelas mexicanas sucediéndose por décadas. Como la foto del Che Guevara. Como los Beatles. Como los libros de Coelho. Como los Mundiales. Como la Coca Cola. Como la Inka Cola.

La lista es infinita y abarca todos los géneros. Uno se pregunta si en algún lugar existe la diferencia. ¿Qué es lo que ha cambiado finalmente?, ¿somos otros desde que nos comunicamos haciendo click aquí y allá?, ¿por qué seguimos cantando la misma canción de Piero el día del Padre, celebrando el día de la independencia el 28 de julio o haciéndonos regalos y atragantándonos con panetón y pavo en Navidad?, ¿qué cosa explica el regreso a los escenarios de Magneto?, ¿o acaso cantar el Waka Waka en el Mundial es un homenaje a las Chicas del Kan?

Existe una enorme resistencia a ser otra cosa. Es preferible y más fácil ser consumidor en serie. Si nos quedamos en casa podremos disfrutar la televisión viendo a Demi Lovato, que vista de cerca se parece a Miranda Cosgrove, que a su vez se parece a Selena Gómez, que se parece a Miley Cyrus, que se parece a Lindsay Lohan, que se parece a Britney, que se parece a Lady Gaga, que se parece a Cristina Aguilera, que se parece a Shakira, que se parece a Beyonce, que se parece a Riana...

La repetición, la reiteración, la redundancia: el inexorable opio de los pueblos.

C. Q.

martes, 22 de junio de 2010

Fear Factor: Vence tus miedos

En Periódico de a china somos recalcitrantes y desenfrenados. Apoyamos sin reservas la cocina tailandesa del siglo XV y la caza indiscriminada de pericotes zahoríes. A contracorriente de ecologistas y conservadores, creemos ciegamente en el azar y hacemos votos porque, sin razón ni justificación alguna, Scarlett Johansson pronto quede irremediablemente prendada de nosotros.

Tal disposición de ánimo nos hace proclives a las experiencias más extraordinarias. Vivimos a salto de mata y así como hoy escribimos un post sobre Melcochita o Ricky Martin, mañana nos embarcamos sin pensarlo en la búsqueda del oro perdido de Timbuktú. Y es que no le tenemos miedo a nada.

Por eso no nos sorprende encontrarnos con Fear Factor, un programa en el que vencer el ancestral miedo del hombre por meter la cabeza en una bandeja repleta de piernas podridas de cerdo, es algo tan natural como bien remunerado. ¿Comerse una tarántula viva? Póngannos seis (y si es hay que sacarlas de un pozo con caca, mejor). ¿Conseguir un cráneo humano de una cueva bajo el agua donde espera un cocodrilo? No titubearemos (y menos por 20 mil ó 50 mil dólares). Los actos de osadía, estimado lector, deben ser reconocidos en su justa y real dimensión. Allá los timoratos que piensen que cosas así sólo se hacen por dinero.

Fear Factor, en sus diferentes versiones alrededor del mundo, constituye un homenaje a los seres como nosotros, vale decir, un reconocimiento a las personas que no les importa nada y que por ello mismo son capaces de las proezas más humillantes y absurdas.

A todos ellos, desde Periódico de a china, les profesamos nuestro más profundo respeto y admiración.

C. Q.