lunes, 1 de marzo de 2010

En esta edición, tu “Periódico de a china” te regala el secreto de la eterna juventud

El tiempo pasa -como dice Milanés- y nos vamos poniendo viejos. Eso es algo inevitable y la mayoría de personas lo toman con resignación o -sencillamente- sin pensar mucho en ello. La vida es demasiado corta y, sobre todo, es terrible el hecho de que nuestra degeneración sea asimétrica; puesto que, mientras nuestros cuerpos envejecen a la velocidad de pasmo de un Michael Phelps rompiendo récords en Beijing; nuestras mentes lo hacen a la velocidad en que se desarrollan las exportaciones peruanas de productos no tradicionales que no estén relacionados con la lana o el algodón.

Es, por ello, que desde que el hombre tomó consciencia de su mortalidad ha intentado buscar algún tipo de elixir milagroso para lograr la inmortalidad; o, siquiera, alcanzar estados de longevidad extremos como el de Germán Carty en el futbol peruano. Desde Alejandro Magno hasta Ponce de León e Indiana Jones, son incontables los personajes que han buscado la fuente de la eterna juventud con resultados dispares, pues sólo Cher, Madonna y Gisela Valcárcel parecen haber tenido un mediano éxito a costa de convertir la piel de sus cuellos en epidérmicas versiones del retrato de Dorian Gray.

En la actualidad, el remedio ya no se busca en agüitas mágicas -que por algo estamos en el siglo XXI- pero sí en barros mágicos, dietas mediterráneas, antioxidantes, ejercicios tibetanos, yoga, dietas hipocalóricas y tantas otras. Quizás todo ello sea bueno para mantener una vida saludable, pero a la hora de la verdad, todos seguimos envejeciendo. Eso es inevitable. O al menos lo era hasta hoy, día en que los ingentes esfuerzos de toda nuestra plana de investigadores ha logrado dar con el único, el definitivo, el verdadero secreto no sólo de la inmortalidad o de la juventud, sino también del rejuvenecimiento hasta una adolescencia perpetua. Un estado tal, que hará que Peter Pan se muerda los labios hasta sangrar por pura envidia.

¡Señores, nuestro único compromiso es con ustedes! ¡Su felicidad es lo que nos ha llevado a pasar los últimos 65 años en esta agotadora misión! ¡El público fiel de Periódico de a china no sólo merece la eterna juventud sino, incluso, la divinidad! Es por eso que, sin pedirles ni un centavo -ni siquiera un agradecimiento verbal o escrito- vamos a compartir nuestro secreto SÓLO CON USTEDES, pues qué gracia tendría mantenerse, por eones, con un cutis catalogado por los conocedores “como potito de bebé”, si mi vecino no va a envidiarlo. ¡Una cosa es nuestra sagrada comunidad, y otra bien diferente el comunismo!

Para saber que usted es realmente un miembro indiscutido de nuestra congregación de fieles, haga click en el botón de Seguidores o, siquiera, comente algún artículo. El premio, como se habrá dado cuenta, es mayor que el paraíso.

H. P.