viernes, 18 de febrero de 2011

Crisis en la razón: Los musulmanes reniegan de las nanas que generosamente paga Occidente

No cabe duda que las malas acciones son las que se imitan con mayor facilidad, que la manzana podrida corrompe a las compañeras y que basta una abeja rebelde para destruir la colmena completa.
El mundo árabe pro occidental y los musulmanes del norte de África habían vivido desde la década del 80 del siglo pasado, una etapa de prosperidad basada en sólidas democracias, que se evidenciaban en períodos presidenciales de entre treinta y cuarenta años que permitían mantener políticas estables en favor de la población(Entendiéndose como población al grupo de allegados al Presidente, por supuesto), como las de Egipto, Yemen o Túnez; o, en regímenes colaborativos similares al de Puerto Rico con Estados Unidos, como es el caso del Sahara Occidental.

El PBI subía como la espuma. La ayuda económica llegaba a raudales desde unos enternecidos y desinteresados Estados Unidos y Unión Europea, que veían cómo la LIBERTAD y la DEMOCRACIA sí funcionaban: Las transnacionales invertían con seguridad; los sueldos se mantenían a raya, sin sindicatos; Israel era más que un compañero de trabajo, casi un amigo. El mundo perfecto, vamos. El mundo que el Nobel de la Paz y defensor a ultranza de la libertad, Obama quería -como todos sus predecesores- para todos.

Pero ya sabemos que esos bárbaros atilas (aunque sean norafricanos o del medio oriente) no son gente de fiar. A la primera que pueden, se revelan contra tanta prosperidad y se atreven, por si fuera poco, a querer redistribuir la riqueza, a acusar de dictaduras a tamaños ejemplos de buen gobierno. Díganme ustedes si un Presidente que trabaja apenas cinco años y es cambiado por otro, podrá hacer algo digno de mención por su pueblo. ¡Mínimo veinte años!  Que de otra manera es imposible. 

¡Y exigen multipartidismo! ¡Derechos humanos! ¡Ya se sabe que los hijos de Alá tienen una mente retorcida! ¡Si Estados Unidos, con dos partidos ya las pasa canutas y ni con actas patrióticas puede controlar a los terroristas que aparecen debajo de las piedras! El gran problema, señores, es que los gobiernos de esas zonas han sido muy blandos. ¡Es la desventaja de la democracia! ¡Hay clase media! ¡Hay educación universitaria! ¿Para qué sirve eso? Pues a la larga, como ahora, sólo dan problemas. ¡Pobre Mubarak! ¡Pobre Ben Alí! Esos mártires de la democracia que tan denodadamente han luchado por alejar a sus pueblos del medioevo han sido derrocados ¡No como ese comunista de Allende que se lo tenía bien merecido! 
Y ahora pasará lo mismo en Yemen, Bahrein, Jordania. El mundo libre, tal y como lo conocemos tambalea. ¿Cómo van a ganarse honradamente el pan las petroleras occidentales si no tienen los favores gubernamentales de toda la vida? ¡Piensen en ellos por Dios! ¿Acaso las penurias de los banqueros estadounidenses no han sido suficientes?

¿Dónde vamos a parar santísimo Obama? Sólo puedo recomendarte que amplíes Guantánamo (ahora que ya quedó claro que no lo vas a cerrar) pues esos bárbaros van a por el resto del mundo libre ¿Se imaginan que llegue el día en que hasta los subsaharianos quieran condiciones dignas de vida?