sábado, 14 de junio de 2014

Sigue el Mundial: España la campeona, abdica a su corona

España, el campeón vigente y representante de los altos valores de la monarquía constitucional, no ha sobrellevado, como es natural, el terrible golpe de verse de pronto sin cabeza, sin aquel que movía los hilos de la selección; sin aquel que logró cargarse a buena parte de la gran fauna africana a punta de fusil, para que la Roja se concentrara exclusivamente en el fútbol. El insigne Juan Carlos I no es más monarca de España y deja tras de sí un legado de... de..., de lo que deben dejar las figuras decorativas que, supuestamente, son los monarcas de este mundo moderno (Aunque el mismo concepto de reino no suene tan moderno).

España ha acusado el golpe, y en un acto de absoluto desprendimiento, ha querido emular lo hecho por su rey y ceder el trono a su justo merecedor: Holanda. Es claro que el 2010, Iniesta le robó el Mundial con una jugada fortuita y cuatro años después, el peso de su consciencia era muy grande por lo que, como un Raskolnikov colectivo, se entregó a la justicia de las cámaras y, en pago a esa Copa injusta, se dejó sodomizar sin piedad por Robben y sus amigos ante los mismos 2000 millones de personas que le aplaudieron las gracias en Sudáfrica.

EL EQUIPO

Si bien el previsible tiki taka se mantiene; esta es una versión mucho más inocua, envejecida y guardiolesca. Iniesta y Xavi, como los Hombres G y los Stones, viven del recuerdo de tiempos mejores y ya no se puede esconder que Casillas fue justamente relegado por Mourinho, a pesar del cargamontón que lo sacó del Madrid. La vejez es algo que nos llega a todos y la generación "dorada" de la "roja" no es la excepción (Aunque pareciera que Robben y Pirlo, como Zidane antes, siempre han sido viejos y jóvenes a la vez, por lo que esa verdad casi absoluta no se les aplica).

Aunque existen jugadores de menos de setenta y cinco años, como Koke y De Gea, no serán considerados; pues, monárquica como es, España parece haber decidido perpetuar su medio campo mediante derechos hereditarios y la selección sólo se renovará con Xavis y Xabi Alonsos Jrs y  no con plebeyos Juanes Matas. Si Del Bosque tuviera el valor de jubilar a sus mediocampistas, le quedaría esperanza en Brasil; pero temeroso de la ira del futuro rey Felipe XXX, no hará más que ver caer otro imperio; al cabo ya están acostumbrados a eso.     

LAS ESTRELLAS

Hablar de estrellas en una selección que gana Eurocopas y Mundiales como si de Rafael Nadal en Roland Garrós se tratara, es una tarea titánica. Afortunadamente, éste no es el caso, pues la mayoría de ídolos españoles hace buen rato dejaron atrás sus mejores momentos y sólo están despilfarrando lo que les queda de buena fama, como harían si fuera oro americano.

Cesc se sigue preparando para ser titular indiscutible a partir de los cuarenta. Lo avala el haber sido capitán del Arsenal casi de adolescente y suplente de lujo en el Barza, de los mismos titulares que en España. Su juego polivalente, le permite pasear su intrascendencia por cualquier lugar del campo, sin que nadie se moleste en tomarlo en serio; por lo que puede convertirse en tapado goleador cuando enfrenten a Australia. 

Diego Costa debe estar casi arrepintiéndose de su decisión de nacionalizarse español; si no fuera que la otra selección es aún más penosa. Su mayor virtud es la paciencia, que le ha permitido esperar la partida de Falcao del Atlético para alcanzar una gloria que con aquel le sería permanentemente esquiva. Un corredor incansable de poca técnica, que confirma que en Brasil, ahora los niños juegan cricket. 

Aunque Casillas no es el mismo sin Sara Carbonero tras el arco; sigue recordándonos, día a día, con sus atajadas magistrales, lo buen arquero que es Petr Cech. Seguramente no volverá a tapar en el Mundial y se optará por la decisión salomónica que utilizó el Madrid: De Gea en la Copa y Casillas en la Confederaciones.

No podíamos terminar este análisis sin hablar de Sergio Ramos, el hombre de moda, el que se pone el equipo al hombro en los momentos difíciles, el oligofrénico que nos obliga a preguntarnos si los muchos prejuicios sobre el intelecto de los futbolistas son infundados. Su capacidad de babear mientras se hurga los orificios nasales lo convierte en una leyenda viviente, al nivel del mismísimo Reimond Manco. 

LOS RIVALES

Los rivales, salvo Australia, que está en rubro Otros (con Irán, Argelia y Uruguay) son viejos conocidos de España, pero no hablaremos de ellos ahora pues merecen, cada uno, su post propio. Simplemente diremos que tanto Chile como Holanda harán que España pelea hasta la última fecha el cuarto lugar del grupo.

EL PRONÓSTICO

Salvo resurrección del Pulpo Paul, España acabará su participación mundialista en tiempo récord, lo que obligará a la renuncia de Felipe XXX, por presión mediática; a la instauración de la tercera república; y, a la independización de Cataluña, Lavapiés y del Pais Vasco.