miércoles, 12 de octubre de 2011

La muerte de Steve Jobs: Jesusito Reloaded

Luego de dos mil años, el mundo está preparado para un nuevo Mesías. Dios no tuvo un hijo, sino dos y uno de ellos acaba de elevarse al cielo rodeado de iPhones que no paran de realizar alabanzas a su grandeza. Y ya que la sangre divina corría por las venas de Steve Jobs, es lógico pensar que su legado cambiará el mundo desde los cimientos y que, futuras generaciones hablarán de un antes y un después de su llegada cuando se refieran a la cronología del mundo. Es casi seguro que cuando, en el futuro se hable de la evolución, se tenga presente la verdad absoluta del diseño inteligente de las iPads2 de uno de cuyos apps, se dice, se originó la consciencia del ser humano.
Claro que si no vienes de un país primermundista o tu condición socio económica te cataloga estadísticamente en un sector diferente al A o B, es muy probable que no tengas la menor idea de quién es la persona de la que estamos hablando. Sin embargo, hay que reconocer que su Altísima Gracia, Steve, ha gozado de mejor prensa que su hermano mayor, Jesús (pues, aquel ni siquiera figura en los libros de historia judíos de su época) ya que un buen porcentaje de seres vivos (incluyendo esponjas y frikis) ha escuchado, al menos alguno de los nombres que toma la suprema deidad, cuya característica común es la existencia de una "i" minúscula antes de la palabra (iPhone, iTunes, iMac, iDiot).

"Su influencia está en todas partes, ¿o es que eres tan estúpido de no verlo? -me dice un converso de tantos, que como todo religioso, pío y devoto, ha alcanzado la gracia del conocimiento sin mácula a través de un puñado de medias verdades manipuladas astutamente (no por el incauto fiel, claro, que de él se exigen menos sutilezas intelectuales  y más trabajo de campo, como aceptar ciegamente "la palabra", consumir el producto y esparcir "la buena nueva" entre los amigos de ingresos medios a altos.

"Él ha inventado el ordenador" -insiste mi amigo, el appletoniano -"Sin él estaríamos en la edad de las cavernas, tipeando este post en una prehistórica máquina de escribir Olivetti y tratando de publicar la historia en una revista de barrio". "¡¡¡¡Y el resto de sus inventos!!!!" -termina, obnubilado del genio de esa figura que ya está en la sepultura. 

Y, francamente, ante la pureza de su fe, no tengo corazón para decirle que la Apple I la inventó Steve Wozniak y el otro Steve sólo se ocupó de decirle: "¿Y qué te parece si la vendemos para agenciarnos un par de porros?; que la Macintosh 128k era la primera computadora con un sistema operativo gráfico, pero tan ineficiente, que nunca tuvo trascendencia alguna y que las Mac sólo pudieron importar en el mercado cuando se empezó a construir el concepto de "belleza tecnológica", que de éste tipo de marketing, Su Divinidad si sabe, y mucho; que el iPhone y el iPad no son inventos revolucionarios, sino télefonos celulares y reproductores multimedia portátiles de buena calidad (y alto precio, por tanto); que el éxito de las iPads es la prueba irrefutable de que los alimentos transgénicos han causado oligofrenia colectiva en la humanidad; que su sistema operativo es fiable porque esta basado en UNIX y como todas las distribuciones de Linux, que son igual de fiables, pero además libres, abiertas y casi siempre gratuitas; y que el hardware de las Macs es, en la actualidad, idéntico al de las PC's.

La gran diferencia entre los productos de Apple con los demás, radica en que aquellos no tienen el logo de la manzana mordida que es el cáliz de la alianza nueva y eterna, que nos permite una íntima comunión espiritual con los principios mercantilistas de Su Divinidad Steve  y nos acerca un poquito, al menos, a los placeres del Cielo, donde se halla sentado a la derecha de ... ¡A la derecha de nadie! Que Steve Jobs ya ha debido ser nombrado CEO del paraíso -en este momento álgido para la religión- con la esperanza de que logre popularizar al Opus Dei como la opción metafísica de los progres, utilizando para ello su insuperable estrategia de "elitismo para las masas" que tantos éxitos de ha dado en vida.