jueves, 3 de junio de 2010

La Sabiduría llega al Facebook: Arjona por Cerati

Las redes sociales van llenando cada espacio de nuestra vida. Nuestras opiniones, nuestros paseos, nuestras relaciones sentimentales, nuestra familia, nuestros viajes, nuestros problemas gástricos, nuestras mascotas, nuestros hobbies. Todo lo compartimos. Hemos aprendido a desnudar nuestras vidas a través del Facebook como si de la ducha de un gimnasio se tratara. Y como la mayoría de desnudeces, por lo general sólo dan lástima. Pero algunas veces estas redes sociales sirven para algo más que mostrar las últimas fotos de la tía Hermelinda en la parrillada por el cumpleaños de la Pocha o para escribir frasecitas de filosofía emo casi casi recién sacadas de una agenda de “Pesadilla antes de Navidad”. Y no me refiero a las más de 10000 páginas racistas que los paladines de la corrección política se esfuerzan por erradicar, como tampoco me refiero a las “Fotografías de mi prima calata”. Es cierto que estos ejercicios de sinceridad se agradecen, pero no llegan al nivel de sabiduría y comunión espiritual que han alcanzado personas como quien creó el grupo de Facebook: “Dios, déjanos a Cerati y te mandamos a Arjona” y -sobre todo- ese Tomás de Aquino contemporáneo que, sabedor de la inevitabilidad de la muerte, y ejercitando la caridad cristiana en su máximo esplendor que agregó “Y si lo del genio Cerati no tiene remedio, llévatelos a los dos”. La humanidad tiene esperanzas, queridos lectores, y lo he descubierto gracias a la Web 2.0.

H. P.