miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tongo: Sufre peruano, sufre

Como dos gotas de agua
El Perú solía ser conocido internacionalmente por Laura Bozzo, quien hizo famosas las "polladas" y las golpizas de pareja, pero luego llegó el Youtube y la popularidad de artistas de primer orden como "La Tigresa del Oriente" o "la pequeña Wendy" nos pusieron en lo más alto del ránking de vergüenza ajena en español. 

Pero no todo son sopranos refinadas ni agudas analistas sociales en este país. El ARTE, el talento innato, el buen gusto y el más elemental sentido estético palidecen ante la mención del nombre que -entre infinitas moléculas de grasa- deja en evidencia las consecuencias devastadoras del mestizaje cultural inca-español.

Aunque Tongo es capaz de componer tres canciones diferentes en apenas quince minutos y cantar "La Pituca" en catorce idiomas distintos y ha sido el protegido de personajes como Jaime Bayly o la eterna candidata a la Presidencia -o siquiera a una alcaldía- Lourdes Flores, estoy seguro que muchos le preferirían como decorado de cine mudo -de oleaginosa montaña, por ejemplo. 

Este abultado personaje (que se encargó, con su melódica voz, cadenciosos bailes y sus líricas bobdylanescas, de hacernos agachar la cerviz y callar avergonzados ante cualquier comentario que aluda al despropósito de nuestra nación) ganó fama como el bufón andinoide de las clases altas limeñas; pero en algún momento de la historia -que me perdí por encontrarme en algún estado comatoso que no recuerdo- se transformó en ejemplo pujante del provinciano talentoso, imagen de millonarias campañas de empresas de telecomunicaciones y -horror de horrores- la gente empezó a escucharlo de verdad. Es por eso que en Periódico de a China -despreciando básicos valores musicales pero apelando a nuestra, tan peruana, falta de sentido común- nos adscribimos al "Tonguismo" y lo declaramos el Nuevo Salvador (con la oscura esperanza de que alguien logre crufificarlo).

Aquí su mayor éxito, cantado en fluído ¿inglés?


Demostrando su inacabable talento e inspiración junto a la siempre triunfadora Lourdes Flores