martes, 23 de noviembre de 2010

Resident Evil Afterlife: Game Over

Milla Jovovich ahora
Muy pocos alabarían las virtudes cinematográficas de la saga de Resident Evil. Los fanáticos del videojuego dirán que no le hace justicia y que Alice ni siquiera es un personaje de aquel. Para quienes gustan del cine de terror, es una película absurda que no podría generar mayores sustos que la primera versión de Scary Movie. Para los cultores del CINE, con mayúsculas (europeo, asiático y de repente alguna concesión al indie norteamericano) es una bazofia que ratifica la falta de originalidad del cine hollywoodense actual. Ni siquiera está bien vista por los fanáticos del cine de acción pues la acción no es tan adrenalínica como cabría esperarse y no hay mucha emoción en las matanzas, si no la sufren musulmanes extremistas o anacrónicos seguidores del caído régimen comunista ruso, o tan siquiera un dictadorcillo tercermundista y sus secuaces. Eso de matar zombies que no sufren hasta nos deja un gusto a nada.



A pesar de eso, la serie continúa. Ya vamos por la cuarta entrega, que deja bien en claro que ya se está filmando o, siquiera planificando una quinta parte (Con el regreso de Jill Valentine, por culpa de cuya minifalda vi catorce veces "Resident Evil: Apocalipsis" sin aburrirme jamás) y seguirá siendo acogida por el público con la tibieza característica.

Es bastante claro que Resident Evil no levanta pasiones ni positivas ni negativas, y que la mayoría de quienes la han visto lo han hecho porque nunca esta demás ver pelear acrobáticamente a bellas mujeres de ceñidos trajes (y porqué no, cortar una que otra cabeza en el ínterin).

Milla Jovovich antes
Sin embargo, justamente es eso lo que falla en esta entrega (al menos hasta la parte que vi). Apenas unos minutos después de iniciarse el film, ya tenía claras dos cosas:

1º Milla Jovovich, aunque preciosa, ya está bastante mayor para este papel, y -aunque trato de evitarlo- no dejo de ver en ella otra Angelina Jolie, tan lejos también de encantos antiguos. No entiendan esto como sexismo, pues ya es bastante ridículo ver a Tom Cruise en cualquier papel de acción.

2º Por si lo anterior no fuera suficiente, Alice ha perdido todos su poderes (y de la manera más estúpida: Con una inyección que anula al virus. O sea que tantos años de sufrimiento emocional para ella y tantos millones invertidos por Umbrella en I+D para mandar todo al tarro con ¿un pinchazo?).

Logré ver la película hasta que Alice llega a Alaska y no encuentra la tan publicitada Arcadia -que como el Ipad terminó encandilando a muchos para ofrecerles muy poco- entonces ya no resistí el evidente "volver a empezar" sin poderes que se avecinaba, pues presumiblemente la ex terror de los infectados y corporativos de Umbrella correría frágilmente por algunas locaciones, salvandose por los pelos, hasta conseguir ayuda masculina para suplir sus recién encontradas taras de combate y enamorarse (y porqué no, si las condiciones demográficas no son las de antes y tienen la suerte de encontrar un cura sobreviviente, casarse y procrear hijitos que sean el orgullo de la humanidad).
Quizás me he equivocado. Si es así, distinguido lector, le ruego se sirva escribirme un apretado síntesis de acontecimientos en la sección de Comentarios. Si tuve razón, llore conmigo, porque acabamos de perder otro mito (Como la lejanísima Afrodita de Mazinger Z).