jueves, 7 de octubre de 2010

El Nobel y Vargas Llosa: Nuevo puñetazo a Garcia Marquez


Mario mostrando su cosmopolitismo
Uno a uno se van cayendo los fundamentos en que sostenía mi vida: Los campeones mundiales son los de siempre; no existe Dios; Michael Jackson sigue vivo; y, Vargas Llosa jamás ganará el premio Nobel.

Pero hoy uno más de mis cimientos se ha desecho cual puñado de arena lanzado al viento. Apenas oí la noticia, sentí cómo la dolorosa verdad me oprimía el pecho: Ya no seré el primer peruano galardonado con el Nobel de Literatura. Peor aún: Ya no seré el primer arequipeño en ganarlo. El golpe ha sido tan fuerte para mi ego que hasta he decidido abandonar el taller de poesía patriótica en el que me había inscrito. ¡No más odas a la blanquirroja, ni a Santa Rosita de Lima! ¡No más sonetos a las glorias futbolísticas de nuestra nación! ¡No más jingles promocionales para candidatos a alguna alcaldía!


Pero mi verdadero resentimiento va en contra de la Academia Sueca. Atrás quedaron los buenos tiempos en que premiaban a alemanas desconocidas -sin necesidad de que alguien haya leído alguno de sus libros- sólo por su ferviente compromiso político.¿No es que eramos de izquierdas? ¿Ahora premiamos a reaccionarios neoliberales sólo porque son buenos escritores? ¿A quién premiarán después? ¿A Philiph Roth?

Aceptémoslo: Es dificil que Vargas Llosa caiga bien. No es simpático ni gracioso. Es un mal perdedor (recuerden las elecciones del 90). Trabaja esforzadamente durante ocho horas diarias (Hay sobre esto una anécdota acerca de una vez en que dejó a un amigo peruano -que había ido a visitarlo a España- esperándolo durante tres horas porque seguía en su horario laboral ¡Que ni en institución pública uno se comporta de esa manera!).
Demostrando que -aunque escritor- también es heterosexual
Mario no levanta pasiones pero si aplausos de la educada tribuna. La mayoría de sus libros son muy buenos y están muy bien escritos,pero difícilmente te conmueven lo suficiente para recordarlos luego de un tiempo. No es un poeta metido a narrador. Ni siquiera es un cuentista sino el novelista estudioso que investiga durante meses antes de embarcarse en un nuevo proyecto -el cual, naturalmente, será abundante en páginas y oficio. Es alguien que bien podría ser ingeniero o empresario, con el mismo apático fervor. Es el tipo de escritor que hace de algo que debiera ser anárquico, profesión. Es, en resumen, para la literatura, lo que el Inter de Mourinho para la civilización occidental. Por mucho Nobel o Champions League, la gente siempre esperará un Barza de Messi o -ya que hablamos de argentinos- la resurrección de Borges.


Como se ve en el vídeo el premio se lo han dado “por su cartografía de estructuras de poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, sublevación y derrota”, realmente no sé que significará la frase porque yo tampoco -como usted lector- sé sueco pero ¿No suena como que Marito, en realidad, sí es un rebelde de aquellos que tanto le gustan a la Academia? Pues lo que usted no sabía, y acá le informamos, es que Vargas Llosa es, en realidad, un disidente chino y "La Ciudad y los Perros" es una velada, pero dura, crónica de la realidad antidemocrática de Beijing.