jueves, 8 de julio de 2010

Holanda: La Tercera Guerra de los Bóers será contra España

Confieso que luego de hacer el ridículo sistemático en todos nuestros pronósticos; los redactores de Periódico de a china estuvimos pensando seriamente en afirmar que -así como el Holocausto- el Mundial de Sudáfrica nunca existió. Sin embargo, nuestro deber hacia ustedes, queridos lectores, nos obliga a dejar para las próximas semanas los artículos sobre el Teorema físico matemático de Winnie Cooper (juro por el pulpo Paul que existe) y sobre la libre interpretación sexo-alcohólica del Corán por parte del alegre pueblo de Kazajistán y, con el dolor de nuestros corazones, realizar el análisis de un equipo más: El próximo campeón mundial: La Volkstaat.

Holanda es un país europeo, y como tal, debía dejar su huella en la historia conquistando algunos incivilizados territorios. Así que a mediados del siglo XVI se lanzó en busca del “sueño americano”, y aunque la suerte le sonrió al comienzo, la aventura no fue tan exitosa como podría esperarse, teniendo que abandonar territorio tras territorio, hasta quedar -apenas- en posesión de lugares tan ridículos como las Antillas Holandesas, Surinam y poco más.

Es por eso que Holanda (a la vez que se convertía sucesivamente ella misma en colonia de otros países como España o Francia) trató de probar suerte en continentes menos mediáticos pero de gran potencial económico (tal como hacen los equipos de fútbol ingleses en la actualidad), lanzándose a la conquista de África y Asia. En esta última sus conquistas más importantes se dieron sobre la hoy Indonesia, país que recién consiguió independizarse de la metrópoli (cómo me gusta esa palabra. Me siento Fritz Lang cuando la escribo) a mediados del siglo pasado.

Sin embargo, el logro más importante a nivel del colonialismo -y secuelas a largo plazo- se dio en el África subsahariana. Y aunque el techo puesto por Inglaterra en materia de masacre de nativos, esclavización, emprobrecimiento (y demás perlas que, por obvias, no menciono) era muy alto, Holanda, a través de su sucursal en el hemisferio sur: los Afrikáners, le jugó por momentos de igual a igual a los británicos llegando al preciosismo que caracteriza también a su fútbol, en el año 1948, cuando se oficializó el Apartheid.

Quizás a muchos de ustedes se les haya escapado el paralelo existente entre la selección holandesa y los Afrikáners -no a nosotros que llevamos décadas en esto del fútbol-. Si hasta estos últimos tomaron el apellido de los famosos hermanos Frank y Ronald para autodenominarse. ¿O fueron los mellizos quienes tomaron el nombre para demostrar que los Afrikaneers siempre serán holandeses, y como tales, siempre tendrán representación en la Naranja.

Entendámoslo bien: Sudáfrica no era local en esta Copa. Eso es lo que nos estuvieron haciendo creer los medios de comunicación, pero el desastre de los equipos de ese continente sólo confirmó lo evidente. No había un solo blanco en la selección sudafricana y no porque ellos sean fanáticos del rugby. Repito, es lo que nos hicieron creer. Los afrikáners estuvieron siempre con las vuvuzuelas escondidas pero listas para sonar cuando empezara a jugar el equipo de coloración cítrica, que una vez más vuelve a casa victoriosa y, en un ejercicio de poética revancha histórica. aplastando a los españoles. No estamos ante una vuelta de tuerca en los mundiales. Asistimos, más bien, a la reafirmación de los valores tradicionales de la buena Europa y la supremacía blanca.


Estrellas:
La estrella holandesa en este Mundial y que hizo posible que los afrikaners vayan a disfrutar este domingo de obtener SU Mundial, es -naturalmente- Felipe Melo. Este Mundial tendría seguramente otro finalista si no fuera por la sutileza de su golpe de cabeza para desviar el balón lo justo para que llegase el primer gol contra Brasil; o la expulsión en el momento preciso para evitar presiones y que Holanda maneje los tiempos del partido. Sneijder y Robben son también buenos jugadores pero infinitamente menos importantes que Melo para Holanda. Lamentablemente su estrella no podrá jugar este partido así que Holanda tendrá como principales armas el juego aéreo del metro sesenta de Sneijder o la demoledora presencia física del “hombre de cristal” Robben. Ah, y por último, pero no por ello menos importante: la localía.

Rival:

Ya casi todo está dicho sobre España. Basta agregar que el juego que va enamorando a la afición es aún peor al esperado y por ello, quizás algunos piensen que se encuentra en estas instancias debido a que Iberia ha tomado la posta del juego latino ante la decadencia moral del Imperio Romano y es la encargada moral de esparcir por el mundo el arte del Catenaccio.

Sin embargo, desde esta página y para el mundo, diremos en voz alta lo que no pocos murmuran en los bares y transporte público alrededor del mundo. La única y verdadera razón por la que España está en esta Final tiene nombre propio: PULPO PAUL

Pronóstico:

Holanda se convertirá en el primer país en ganar la copa como local lejos de “la metrópoli”. En la misma tónica, se sabe que Sarkozy ya ha propuesto a Martinica como sede para el Mundial del 2020 y el premio Nóbel de la paz, Obama, ha hecho lo mismo proponiendo a Afganistán.

H. P.